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10. VERSICULO
DE MEMORIA
Uno
de los principales objetivos del mensaje es lograr que el verso bíblico se
convierta realidad en el corazón del niño (Salmos 119:1). Que el niño sea un
hacedor de la Palabra. LOS VERSÍCULOS DE MEMORIA
DE PREFERENCIA DEBERÍAN:
DISTINTAS FORMAS DE
PRESENTARLO:
IDEAS PARA VERSÍCULOS DE
MEMORIA
1.
"BRINCA
DE REPENTE"
Escribe el versículo sobre la pizarra para que los niños lo vean.
Escoge a uno para que sea el primero en "brincar" fuera de su asiento
y gritar la primera palabra del versículo. La persona que está sentada a su
lado deberá entonces "brincar" y gritar la segunda palabra. Luego la
tercera, y así, alrededor de la clase hasta que el versículo esté completo.
Continúa haciendo esto una y otra vez, escogiendo un niño tras otro para que
sea el primero, hasta que cada uno diga una palabra diferente. Diciéndoles que
lo hagan cada vez más rápido ayudará a que se lo aprendan. Finalmente, ellos
podrán decirlo sin mirar el versículo anotado en el pizarrón. 2.
EL
TIRO DEL EVANGELIO
Después que hayas practicado el versículo con el grupo entero varias
veces, escoge a dos niños de edades similares para un "duelo". Ellos
se paran espalda contra espalda, enfrente de la clase, mientras cuentas
"Uno, dos, tres, dispara". Instruye a los niños que cuando estés
contando, ellos deben dar pasos alejándose uno de otro y que cuando digas
"dispara", ellos deben voltearse y apuntar su revolver de escritura
(el dedo índice) al otro niño y decir el versículo completo tan rápido como
puedan. El profesor es el juez y determina quién es el ganador. Todos los niños
querrán un turno, entonces la clase oirá el versículo una y otra vez. 3.
ROMPECABEZAS
Enséñale el versículo a la clase y luego examina su conocimiento con
un rompecabezas. Escribe el versículo sobre un pedazo grande de papel y córtalo.
Para los niños más pequeños corta las palabras completas, pero para los
mayores, hazlo cortando las palabras en dos o tres pedazos, para hacerlo más
difícil. El rompecabezas se puede hacer en papeles de diferentes colores, de
modo que varios niños puedan trabajar a la vez. El rompecabezas sirve para
volver a repasar en el futuro. 4.
¡USE
SU ESPADA!
Dile a los niños que la Palabra de dios es llamada también la Espada
del Espíritu (Efesios 6:17). Instrúyelos para que levanten la mano como si
estuvieran agarrando una espado y que repitan el versículo después que tu.
Cuando lo aprendan, divide la clase en dos equipos para ver quien tiene la
espada "mas filosa". Dirige la competencia pidiéndoles que digan el
versículo de diferentes maneras: cuál equipo puede decirlo más fuerte, más
suave, más rápido, más lento, más alto, más bajo, etc. 5.
APRENDA
AL HACERLO
Para versículos que tienen palabras con cualquier tipo de acción, ayúdate
con movimientos corporales o de las manos para que a los niños les sea más fácil
recordarlas. Por ejemplo: "El Señor (apunta al techo) peleará (levanta
las manos empuñadas) por ti (apunta a un niño), lo único que necesita es
estar quieto (baja las manos y quédate inmóvil)". Exodo 14:14. 6.
SIGA
REBOTANDO LA PELOTA
Después que los niños se han familiarizado con el versículo, arrójales
una pelota pequeña de goma. El niño que la toma debe recitar el versículo.
Luego él la arroja a otro niño quien también deberá recitarlo. Variación:
arrojar la pelota a cada uno de los niños y que vayan recitando solo una
palabra del versículo. 7.
DESENREDEN
LAS TARJETAS
Escribe cada una de las palabras del versículo en una tarjeta
individual; si el versículo es muy largo, divídelo por frases. Reparte las
tarjetas y deja que los niños arreglen el versículo correctamente sobre la
mesa y que lo reciten. Quítales algunas tarjetas, de modo que ellos tienen que
recordar las palabras que faltan. Variación: haz dos juegos de tarjetas y
divida su clase en dos equipos, el primer equipo en terminar gana. Repita este
juego varias veces. Puedes llevar las mismas tarjetas la semana siguiente. 8.
EL
RETRATO PERFECTO
Escribe el versículo en el pizarrón y pídele a un niño que sustituya
cierta palabra por un retrato. Luego llama al siguiente niño para que sustituya
otra. Los niños deben repetir el versículo cada vez que una palabra es
sustituida por un retrato. Luego comience a borrar un retrato a la vez mientras
los niños repiten el versículo hasta que el pizarrón esté limpio y ellos
puedan recitarlo de memoria. 9.
EL
RETRATO REVUELTO
Es parecido al Retrato Perfecto anterior, con una excepción. Antes del
comienzo de la clase, dibuja retratos que representen la palabra sobre papel y
recórtalos. También puedes recortar retratos de revistas. Usa algún pegamento
que sirva para pegar y despegar fácilmente (por ej.: blue tak)
Escribe el versículo en la pizarra con los retratos en lugar de las
palabras y haz que los niños lo reciten. Retira, entonces, los retratos de la
pizarra, revuélvelos y pídele a un niño que los ponga en su lugar. Cuando esté
listo, todos deben recitar el versículo. Todos querrán su turno y para cuando
termines, ellos habrán repetido el versículo 10 o 20 veces.
10. SONRISAS
Escribe el versículo en el pizarrón y elige a dos niños. El objeto es
que en 30 segundos deberán tratar de hacer sonreir al otro. El que sonríe
primero deberá decir el versículo de memoria. Luego elige a otra pareja y
borra un pedazo del versículo del pizarrón. Sigue hasta que todos hayan
participado y el pizarrón quede en blanco. 11.
EL VERSÍCULO DE OBJETIVO
Elige un versículo que contenga palabras que son objetos y tráelos de
tu casa. Ejemplo: Lucas 6:38 "Den y se les dará a ustedes, una medida
llena (cuchara o taza), apretada, sacudida (salero) y desbordante, les vaciarán
en el regazo" (vierte la sal sobre tu regazo)". El objeto es que los
niños encuentren el versículo, después que les indiques que, a la cuenta de
tres, comiencen a leer en Lucas 6:35 en adelante. El niño que descubre de qué
versículo se trata la mímica que hiciste, gana. Mientras los niños repiten en
voz alta el versículo deben imitar la mímica. 12.
CHARADAS
Para los versículos que describen un evento, divide la clase en 2
equipos. Escribe el versículo en el pizarrón y dales tiempo para que decidan cómo
actuarlo. Mientras un grupo lo actúa, el otro lo recita. 13.
LA
PALABRA INCOMPLETA
Escribe el versículo en la pizarra dejando un espacio vacío para la
primera letra de cada palabra en el caso de los niños más pequeños, y dos o
tres letras en el caso de los niños mayores. Dibuja en la pizarra un objeto que
represente cada una de las palabras que faltan, por ejemplo, dibuja un tren para
la T, un árbol para la A, etc. Entrega lápiz y papel a los niños para que
vayan escribiendo las letras a medida que las descifren de la pizarra.
Finalmente, deben llenar los espacios vacíos con las letras que tienen en sus
papeles. 14.
ESCONDEME
SI PUEDES
Escribe el versículo sobre una tarjeta y llama a dos niños, uno debe
esconderla y el otro buscarla. Este último debe salir de la sala un momento
mientras el otro la esconde. Cuando el niño que salió vuelve a la clase para
buscar el versículo escondido, el resto de los niños le dan pistas recitando
el versículo en voz muy baja si el buscador está lejos de la tarjeta escondida
y en voz cada vez más alta a medida que acerca a ella. 15.
MOVIENDO
LAS MANOS
Si conoces a alguien que sabe el lenguaje de señales para los sordos,
invítalo a enseñar en tu clase el versículo por señales; si no conoces a
nadie, inventa tus propias señales para cada palabra. Te sorprenderás cómo
las acciones ayudan a que los niños recuerden las palabras. Las acciones serán
simples y debes recordar qué palabra representan. Un ejemplo: indique el techo
para la palabra "Dios",
las manos en círculo para "mundo", las dos manos sobre el corazón
para "amor", etc.
16. LOS INGENIOS RAPIDOS
Cuatro maneras rápidas de hacer memorizar un versículo:
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